Si durante tu infancia sentiste que nadie te veía, te reconocía o te sostenía, es muy probable que eso haya dejado marcas emocionales. Muchas veces, estas experiencias generan inseguridad, baja autoestima y la sensación de que necesitas encajar en otros ambientes o con otras personas. Y en múltiples casos estas marcas emocionales desembocan en adicciones.
¿Por qué surgen las adicciones?
Es común que estas carencias se manifiesten en la adolescencia a través de adicciones: cigarrillo, alcohol o marihuana. No siempre se trata de “mal comportamiento”; muchas veces, estas conductas son una forma de evadir emociones difíciles y llenar vacíos afectivos que no se resolvieron antes.
Superar una adicción no es solo dejar un hábito: es trabajar con lo que está detrás. Es posible que existan inseguridades o emociones no procesadas desde la infancia. Por eso, acercarte a un psicólogo o especialista en salud mental puede ser clave. En terapia, aprenderás a valorar tus logros, regular tus emociones y crear vínculos seguros que te sostengan de verdad.
No estás solo. Reconocer cómo tu historia infantil afecta tu presente es el primer paso para sentirte más seguro, recuperar tu bienestar y dejar atrás lo que ya no te sirve.
Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar

