Suelo acompañar pacientes que viven en pareja. Muchos de ellos me presentan experiencias como la sensación de agotamiento por su relación o notan que son el lado débil de la balanza. Con estos sentimientos, intentaban y querían que su proyecto funcionara, pero eran incapaces de vislumbrar que había detrás de esa incomodidad.
En mi conversación con estos pacientes va surgiendo una realidad que muchos atraviesan: la pérdida de una relación equitativa de pareja.
Si te reconoces en esta experiencia, quiero compartirte lo que he aprendido. La importancia de tomar conciencia, de trabajar cada día en conseguir una relación basada en el equilibrio.
Qué es una relación equitativa de pareja
Una relación así es cuando ambos se sienten iguales, comparten responsabilidades sobre todo la más importante: la responsabilidad de gestionar el proyecto común que los une.
Bajo esta realidad ninguno debería soportar más peso que el otro porque existe reciprocidad y una distribución de las tareas, algo que ayuda a mantener vivo el vínculo.
¿Cuál es tu experiencia? ¿Qué es lo que sientes?
Quizás te identifiques con quien siente que está aportando más, con quien pone el empeño, con quien hace todos los esfuerzos mientras ves que tu pareja solo está ahí.
Mientras observas así a tu pareja, tal vez ella por su parte se sienta pequeña. No porque le niegues tus palabras o tu atención, sino porque siente que la relación le queda grande y no puede equipararse a tanta exigencia.
Pero está también el otro lado de la moneda.
A veces no es el agotamiento lo que destruye la relación. Es la frustración de ver que tu pareja no contribuye, que se siente cómoda así, que parece conformarse con menos mientras tú estás haciendo todo el trabajo emocional, práctico y relacional.
Ese esfuerzo adicional también agota. Darse cuenta de que es injusto cargar con más empeño que el otro, puede provocar que algo se quiebra en el interior. Así las cosas, puede surgir la frustración que luego pasa al resentimiento, que es la distancia que puede destruir lo que iba quedando.
La importancia de los límites
Aquí es donde entra lo que considero verdaderamente esencial: una relación de pareja equitativa es una cuestión de límites.
No se trata de sacrificios ni de darlo todo. Sino, de que cada miembro sepa hasta dónde llega su responsabilidad, y que ambos respeten eso.
Si sientes que hoy vives una relación desequilibrada de pareja, te invito a acudir a un psicólogo pensando en adquirir la claridad y herramientas que necesitas.
Juntos podrán revisar cuáles son tus límites, ver hasta dónde puedes dar sin sobrepasar lo que te corresponde o descubrir si estás colocando menos. Y, lo más importante, saber cómo equilibrar esa relación de pareja para que sea equitativa.
Porque una relación se sostiene con dos personas comprometidas.
Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar

