La ausencia del Padre a causa de su distanciamiento, desaparición o lejanía provoca en muchos un sentimiento de rabia o dificultades para llevar delante de forma autónoma una relación de pareja.
Tal vez tú estás viviendo esta experiencia.
Podrías estar resintiendo la ausencia de tu Padre porque él fue un héroe para ti, pero desapareció en un momento importante de tu vida.
Esa ausencia se transformó en un profundo e incomprensible sentimiento de rabia.
Sobre todo si la desaparición de tu Padre, su lejanía, te obligó a cargar responsabilidades que no te pertenecían con relación a tu casa, tu madre y todos quienes viven contigo.
Llevar esa carga implica soportar un peso que dificulta asumir de buena forma la ausencia de tu Padre.
Otro obstáculo que puede surgir de esa ausencia puede recaer en la relación de pareja, debido a que te sientes inducido a autoboicotear al otro porque no es el héroe como sí lo fue tu papá.
Esta experiencia debe cambiar.
Tu Padre no es un héroe. Es un ser humano como cualquiera. Por ello, es vital que aprendas a visualizarlo así: Padre, un humano.
Así podrás comprender las razones de su distanciamiento, desaparición o lejanía.
Modificando esa imagen que te hiciste de tu Padre, encontrarás en tu pareja a alguien en quien apoyarte, te acompañe y viva contigo la libertad frente a la necesidad de tener un héroe.
Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

