Una persona que sobrevive a una relación tóxica merece un espacio para sanar. Si has logrado terminar con esa dinámica que tanto te costó, quiero acompañarte en los primeros pasos de este nuevo camino.
No es fácil, pero es posible. A continuación, te guiaré a través de las acciones que puedes tomar para recuperar tu bienestar.
El primer paso: ¡acepta lo que pasó! Sé que es lo más difícil, pero también el más liberador. No minimices los daños ni intentes justificar el comportamiento de la otra persona. Reconoce todo lo que ocurrió, sin negarlo ni reprimirlo. Solo así podrás procesar lo vivido y empezar a sanar.
El segundo paso: corta todo contacto. Para sanar de verdad, necesitas espacio. Es fundamental que elimines toda posibilidad de trato con esa persona. Bloquéala de WhatsApp, de las redes sociales, elimina su número. Sé que puede ser tentador, pero cada mensaje o cada «me gusta» es una puerta que se vuelve a abrir a la toxicidad. También te recomiendo deshacerte de cualquier recuerdo material como fotos o regalos, que te traigan de vuelta a esa relación que estás olvidando.
El camino para sanar y redescubrirte a ti mismo
Ahora que has creado una barrera con el pasado, es momento de volver a tu persona.
Reconéctate contigo mismo. Las relaciones tóxicas suelen erosionar la autoestima. Es crucial que recuperes la tuya. Te propongo un ejercicio: toma papel y lápiz y haz una lista detallada de todas tus virtudes, fortalezas, talentos y capacidades. Todo lo que te hace único y valioso. Este es el primer paso para redescubrir quién eres, más allá de la relación.
Después de tanta tensión emocional, tu cuerpo también necesita ser reconfortado. Dedícate tiempo para cuidarte: regálate un baño relajante, haz ejercicio, o simplemente tómate un momento para sentirte presente en tu propio cuerpo.
Encuentra actividades que te ayuden a centrarte y a encontrar la paz interior. El yoga, la meditación o un curso de mindfulness pueden ser herramientas poderosas para calmar tu mente y tu espíritu.
Finalmente, y no menos importante, considera la posibilidad de buscar un terapeuta o un psicólogo. Hablar de lo que viviste con un profesional te dará un espacio seguro para soltar, sanar y aprender de la experiencia. No tienes que pasar por esto solo.
Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

