¿Te reconoces, te valoras?

Síndrome del impostor

¿Qué tan alto te tienes en tu propia estima? ¿Puedes ver todo lo bueno que hay en ti, sin dudarlo?

Puede que hayas respondido a estas preguntas con una afirmación rotunda, sintiendo de inmediato tu propio valor. O, tal vez, te costó un poco encontrar la respuesta, o incluso no lograste identificar tus propias fortalezas y potencial. Esto es más común de lo que crees.

En mi consulta, me encuentro con muchas personas a las que les cuesta un mundo conectar de forma positiva con esta faceta de su vida. No logran ver su propio valor. A ellos, les planteo el concepto que conocemos como el síndrome del impostor.

¿Qué es el síndrome del impostor?

Es un patrón psicológico que impide a una persona asimilar sus propios éxitos y lo positivo que existe en su vida.

Se manifiesta con un sentimiento recurrente que se podría resumir en la frase: «no doy la talla, no soy capaz».

Predomina una profunda sensación de falsedad ante los demás, juzgando duramente su propia inteligencia y creatividad.

Quien lo padece es, además, excesivamente autoexigente, sin compasión consigo mismo.

En terapia, animo a mis pacientes con síndrome del impostor a compartir lo que sienten con amigos y personas cercanas. Les aseguro que descubrirán que no están solos; muchos otros comparten ese mismo sentimiento.

También les sugiero crear el hábito de anotar sus logros, grandes y pequeños. Esos que, incluso, se gestan en el día a día, en medio de la rutina.

Finalmente, les propongo abrazar con naturalidad la vivencia vital de la imperfección. ¡Ninguno de nosotros es perfecto!

Y tú, ¿crees que padeces el síndrome del impostor?

Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.