Categoría: Psicología

  • Cuando todos te dicen que no es la persona adecuada

    Cuando todos te dicen que no es la persona adecuada

    Podría ocurrir que estás en una relación y, sin buscarlo, las personas más cercanas —tu familia, tus amigos, incluso alguien que te aprecia y te conoce bien— te dicen que esa pareja no te conviene. Puede que te moleste escucharlo, o que sientas que no te entienden. Pero si varias voces coinciden, tal vez vale la pena hacer una pausa y preguntarte: ¿tendrán razón?¿por qué sigo adelante con esto?

    Con el tiempo he visto que cuando elegimos una pareja inadecuada y las señales son evidentes para los demás, suele haber dos grandes razones para continuar en esa relación: 

    La primera es la rebeldía frente a lo que hemos vivido. Puede que estés cansado de sentirte controlado o juzgado. Entonces eliges a alguien precisamente porque no encaja con lo que los demás esperan. Es tu forma de decir “yo decido por mí”. Pero podría pasar que esa rebeldía termina siendo una trampa: en ese intento de demostrar que eres libre, terminas repitiendo una historia de dolor o frustración.

    La segunda razón es más silenciosa, y tiene que ver con la repetición de lo conocido. Sin darte cuenta, puedes sentirte atraído por personas que encajan con lo que aprendiste sobre el amor en tu infancia. Si creciste en un ambiente donde el afecto era distante o condicionado, quizás elijas a alguien que también te hace sentir que tienes que ganarte su atención. No porque te guste sufrir, sino porque, en el fondo, eso es lo que entiendes como amor.

    Por eso, cuando quienes te quieren te advierten algo sobre tu pareja, muchas veces no se trata de que debas hacerles caso ciegamente. Se trata de escucharlos con apertura, sin orgullo ni miedo, para mirarte con más claridad. A veces el amor verdadero comienza con elegirte a ti: con conciencia, con calma y con la valentía de no repetir lo que te ha herido.

    Porque elegir bien no significa hacerlo sin dudas, sino hacerlo desde la lucidez y no desde la herida.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar

  • El camino hacia la autoaceptación: ¿Cómo fortalecer tu autoestima?

    El camino hacia la autoaceptación: ¿Cómo fortalecer tu autoestima?

    Si pudieras describir cómo te sientes con tu autoestima usando una escala donde un extremo representa muy baja confianza en ti mismo y el otro extremo representa una confianza total, ¿en qué punto te ubicarías? Muchas veces, la respuesta a esta pregunta está ligada a experiencias de la infancia, ya que es durante nuestros primeros 10 o 12 años que se forma la base de nuestra autoestima.

    Esta base se construye a partir de la cantidad y la calidad de los eventos, tanto positivos como negativos, que vivimos. Estos eventos, a su vez, influyen directamente en si desarrollamos una autoestima alta o baja.

    Manos a la obra: ¿Qué pasos puedes tomar para fortalecer tu autoestima?

    Afortunadamente, no estás atrapado con la autoestima que tienes. Es posible modificarla y trabajar en ella para sentirte mejor. Aquí te comparto algunos pasos clave para empezar a fortalecer tu bienestar emocional:

    1. Identifica tus creencias limitantes: Toma papel y lápiz y haz dos listas. En la primera, anota todas las creencias negativas que tienes sobre ti mismo. En la segunda, escribe los mandatos socioculturales que sientes que te han limitado, reprimido o rigidizado a lo largo del tiempo. Reconocer estas ideas es el primer paso para poder cambiarlas.
    2. Cuida de ti mismo de forma integral: Para mejorar tu autoestima, necesitas empezar a cuidarte en todos los aspectos. Esto significa prestar atención a tu cuerpo, tu mente y tu espíritu. Asegúrate de tener una alimentación saludable, descansar lo suficiente, y hacer ejercicio. También es crucial dedicar tiempo al ocio y a la entretención para recargar energías.
    3. Rodéate de personas que te valoren: El entorno en el que te desenvuelves influye enormemente en cómo te sientes contigo mismo. Busca rodearte de personas que te quieran de verdad, que te apoyen, que te valoren y, sobre todo, que te respeten tal como eres.
    4. Acepta quién eres: El paso final es mirarte al espejo y recordarte una verdad fundamental: «Soy tal como soy, y no puedo ni quiero ser lo que otros quieren que sea». Aceptación personal es el camino hacia la verdadera liberación. Al abrazar tu identidad, te liberas de la necesidad de aprobación externa y fortaleces tu amor propio.

    El proceso para mejorar la autoestima no es un camino corto, pero cada pequeño paso que das para cuidarte y valorarte tiene un impacto enorme.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar

  • Cómo superar el miedo a hablar en público: tres pasos para vencer la fobia social

    Cómo superar el miedo a hablar en público: tres pasos para vencer la fobia social

    ¿Eres de quienes siente un miedo abrumador al tener que hablar frente a un grupo de gente? Quizá es en el trabajo, cuando tienes que hacer una presentación, o en una reunión familiar, donde te sientes incómodo y avergonzado. Si te sientes identificado, es probable que estés lidiando con la fobia social, un miedo persistente e irracional a situaciones sociales. Pero no te preocupes, porque se puede manejar.

    Desde mi experiencia como psicólogo y constelador familiar, quiero compartir contigo tres pasos sencillos y efectivos para empezar a superar este miedo y ganar confianza.

    1. Revisa tu historia y encuentra la raíz del miedo

    El primer paso para superar la fobia social es mirar hacia atrás. Tienes que darte la oportunidad de explorar tu pasado para descubrir en qué momento, bajo qué circunstancias o con qué personas pudiste haberte sentido no visto, no reconocido, no valorado o excluido.

    Tal vez sufriste bullying durante tu infancia o adolescencia, o viviste alguna situación en la que te sentiste invisible. Entender el origen de tu miedo es fundamental para avanzar.

    2. Identifica tus pensamientos de desaprobación

    Una vez que hayas analizado tu historia, el siguiente paso es identificar esos pensamientos automáticos de desaprobación que surgen cuando te enfrentas a situaciones que te dan miedo. Frases como «no soy capaz», «no soy lo suficientemente bueno» o «voy a hacer el ridículo» son muy comunes.

    Reconocer estos pensamientos es crucial, ya que son el motor que alimenta tu fobia.

    3. Acepta que el presente es diferente del pasado y actúa

    Con los dos pasos anteriores cubiertos, es hora de un cambio de mentalidad. Tienes que darte cuenta, de forma consciente, de que hoy es hoy y no ayer. Lo que estás viviendo en el presente no tiene nada que ver con lo que viviste en el pasado. Eres una persona diferente, has crecido y tienes más herramientas.

    Con esta nueva perspectiva, podrás empezar a exponerte de forma muy gradual a esas situaciones que te causan temor. No te apresures, ve poco a poco.

    Sigue estos consejos y verás cómo, con el tiempo y la práctica, irás superando tu fobia social.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

  • Consejos para manejar la ira: ¿Eres una persona de «mecha corta»?

    Consejos para manejar la ira: ¿Eres una persona de «mecha corta»?

    ¿Sientes que te enojas por cualquier cosa? No estás solo. Si te consideras una persona de “mecha corta”, es fundamental aprender a manejar la ira para vivir más tranquilo. A continuación, te comparto tres pasos prácticos para ayudarte a superar la ira.

    Tres pasos para desactivar la ira

    Paso 1: Identifica las señales físicas

    El primer paso es reconocer cómo la ira se manifiesta en tu cuerpo. Presta atención a las señales físicas, como la mandíbula o las manos apretadas, el cuello contracturado, un peso en el pecho, o la sensación de calor en la cara. Observar estos síntomas te permitirá actuar antes de que la rabia te desborde.

    Paso 2: Usa la respiración consciente

    Una vez que identifiques las señales, es hora de actuar. La técnica de respiración 4-7-8 es una herramienta poderosa. Inspira durante 4 segundos, mantén la respiración por 7, y exhala lentamente en 8 segundos. Repite este ejercicio hasta que sientas que la calma regresa a tu cuerpo.

    Paso 3: Aléjate y realiza descargas físicas

    Si la situación lo permite, toma distancia del lugar que te está causando enojo. Alejarte físicamente te dará espacio para procesar tus emociones. Una vez que estés solo, puedes realizar descargas físicas. Golpear una almohada o un cojín, o hacer una caminata a un ritmo acelerado, son excelentes maneras de liberar la tensión acumulada.

    Incorpora hábitos saludables para superar la ira

    Para un manejo de la ira a largo plazo, es clave incluir en tu rutina diaria actividades que fomenten la calma. El ejercicio constante es una excelente vía para liberar la energía de la ira. Considera también practicar yoga o mindfulness, que te ayudarán a conectar con tu cuerpo y mente, promoviendo un estado de tranquilidad.

    Finalmente, cuando enfrentes una situación que te provoque enojo, tómate cinco segundos antes de responder. Pregúntate: «¿Mi respuesta va a ayudar o a perjudicar?». Este breve momento de reflexión puede marcar la diferencia entre una reacción impulsiva y una respuesta consciente.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

  • Cómo cultivar la autocompasión y el amor propio en tu vida diaria

    Cómo cultivar la autocompasión y el amor propio en tu vida diaria

    La autocompasión no es solo sentirte bien contigo mismo; es aprender a tratarte con cariño, respeto y amabilidad, tal como lo harías con alguien que quieres. Practicar el amor propio no requiere grandes gestos ni cambios inmediatos, sino pequeñas acciones diarias que te permitan cuidar de tu bienestar emocional y fortalecer tu autoestima.

    Aceptar tu humanidad, con todas sus imperfecciones, es un primer paso esencial. Nadie es perfecto y nuestra belleza también está en nuestras vulnerabilidades. Reconocer que esta humanidad hermosa e imperfecta es compartida por todos, nos recuerda que no estamos solos y que nuestras experiencias forman parte de lo que nos conecta como seres humanos.

    Consejos prácticos y ejercicios para aumentar la autoestima, aceptación personal y bienestar emocional

    Un buen inicio es buscar momentos y lugares que te transmitan calma y tranquilidad. Durante estos espacios, puedes practicar mindfulness para el amor propio, observando tus pensamientos, emociones y sensaciones físicas sin juzgarte.

    Otra forma de cultivar la autocompasión es dialogar contigo mismo. Frente a un espejo o con los ojos cerrados, repite frases como: “Me amo tal y como soy. No necesito ser otra persona. Solo puedo y quiero ser yo mismo”. Estos ejercicios de aceptación personal ayudan a reforzar tu autoestima y a conectar con tu verdadera esencia.

    Recuerda que consejos para aumentar la autoestima no son solo teorías: cada pequeño gesto de amor hacia ti mismo suma. Valórate, cuida de ti y reconoce tus esfuerzos diarios; poco a poco, estarás construyendo una relación más sana contigo mismo y practicando un amor propio genuino.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar

  • ¡Sánate de una relación tóxica!

    ¡Sánate de una relación tóxica!

    Una persona que sobrevive a una relación tóxica merece un espacio para sanar. Si has logrado terminar con esa dinámica que tanto te costó, quiero acompañarte en los primeros pasos de este nuevo camino.

    No es fácil, pero es posible. A continuación, te guiaré a través de las acciones que puedes tomar para recuperar tu bienestar.

    El primer paso: ¡acepta lo que pasó! Sé que es lo más difícil, pero también el más liberador. No minimices los daños ni intentes justificar el comportamiento de la otra persona. Reconoce todo lo que ocurrió, sin negarlo ni reprimirlo. Solo así podrás procesar lo vivido y empezar a sanar.

    El segundo paso: corta todo contacto. Para sanar de verdad, necesitas espacio. Es fundamental que elimines toda posibilidad de trato con esa persona. Bloquéala de WhatsApp, de las redes sociales, elimina su número. Sé que puede ser tentador, pero cada mensaje o cada «me gusta» es una puerta que se vuelve a abrir a la toxicidad. También te recomiendo deshacerte de cualquier recuerdo material como fotos o regalos, que te traigan de vuelta a esa relación que estás olvidando.

    El camino para sanar y redescubrirte a ti mismo

    Ahora que has creado una barrera con el pasado, es momento de volver a tu persona.

    Reconéctate contigo mismo. Las relaciones tóxicas suelen erosionar la autoestima. Es crucial que recuperes la tuya. Te propongo un ejercicio: toma papel y lápiz y haz una lista detallada de todas tus virtudes, fortalezas, talentos y capacidades. Todo lo que te hace único y valioso. Este es el primer paso para redescubrir quién eres, más allá de la relación.

    Después de tanta tensión emocional, tu cuerpo también necesita ser reconfortado. Dedícate tiempo para cuidarte: regálate un baño relajante, haz ejercicio, o simplemente tómate un momento para sentirte presente en tu propio cuerpo.

    Encuentra actividades que te ayuden a centrarte y a encontrar la paz interior. El yoga, la meditación o un curso de mindfulness pueden ser herramientas poderosas para calmar tu mente y tu espíritu.

    Finalmente, y no menos importante, considera la posibilidad de buscar un terapeuta o un psicólogo. Hablar de lo que viviste con un profesional te dará un espacio seguro para soltar, sanar y aprender de la experiencia. No tienes que pasar por esto solo.

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

  • Pequeños pasos para vencer la procrastinación

    Pequeños pasos para vencer la procrastinación

    La procrastinación está muy presente en la vida de muchos. Ese aplazar una actividad por otra o dejar para después algo importante la verdad puede convertirse en un problema.

    La procrastinación no es sólo la mala administración del tiempo, está relacionada también con la regulación emocional, la baja tolerancia a una vivencia incómoda, al perfeccionismo autoexigente y el miedo al fracaso.

    ¿Qué puede ayudar a vencer la procrastinación sobre todo cuando se vuelve crónica?

    La procrastinación aparece frente a una gran tarea. Por eso resulta útil dividirla en tareas más pequeñas de tal modo de ir haciendo por partes hasta completar todo.

    Un segundo punto tiene que ver con el tiempo en que se ocupa para una tarea. Es recomendable darle unos 15 minutos a cada una con pausas de cinco minutos.

    Un tercer punto sería eliminar o sacar de la vista todas las posibles distracciones que interrumpan o impidan concentrarse esos 15 minutos. Por ejemplo, evitar que el celular suene, colocarlo en modo avión o simplemente apagarlo.

    Cuando termino una micro tarea es recomendable darse un premio, una recompensa. Por ejemplo, tomar un rico café.

    A ello sumar el hábito de dialogar internamente de modo positivo, constructivo, motivante, con frases como: Qué bueno que lo logré. Qué bueno que pude hacerlo. De a poquito vamos avanzando. Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy. 

    Soy Fernando Aylwin, Psicólogo y constelador familiar.

  • El dolor por la pérdida de una mascota: sanar el vínculo que nos une

    El dolor por la pérdida de una mascota: sanar el vínculo que nos une

    Las mascotas se han vuelto parte de nuestras familias. Las cuidamos, nos preocupamos de proveerles lo necesario, comenzando por el cariño. El beneficio que nos aporta este vínculo con la mascota es, sin duda, su contribución a nuestro desarrollo afectivo.

    Como cualquier ser vivo, nuestras mascotas no son ajenas a la experiencia del final de sus vidas. Para quienes tenemos una relación especial de amor con ellas, es evidente que también sentimos dolor por la pérdida. Esta experiencia amerita un proceso de duelo para superar de manera saludable el significado de su partida.

    ¿Tuviste una mascota y aún sientes dolor por la pérdida de tu compañero? ¿O tienes una y ya estás asumiendo esa etapa final?
    Quiero decirte en palabras sencillas: no rehúyas la vivencia de llorar su pérdida de una mascota tantas veces como sea necesario. Perdiste algo más que una mascota: se ha roto un lazo vital que percibes como la pérdida de un hijo o una hija

    Da espacio a recordar y atesorar el tiempo que compartieron, la alegría que te brindó tu querida mascota y tantos momentos juntos

    ¿Cómo afrontar la pérdida de una mascota?

    Aquí tienes algunos consejos para el duelo:

    En primer lugar, escribe y anota todos los instantes entrañables que viviste con tu perro, tu gato, en fin. ¿Recuerdas el día que llegó a tu casa? ¿En qué momento te obsequiaron a tu regalón o regalona?

    En segundo lugar, escríbele una carta. Cuéntale lo que sientes, cuánto le extrañas, comparte todo lo que estás viviendo. Describe el significado del vacío de su ausencia.

    Y, en tercer lugar, pon una fotografía de tu mascota en un lugar destacado en tu hogar. Así, de alguna forma, estará presente, recordándote en tu corazón que siempre permanecerán unidos.

  • ¿Te reconoces, te valoras?

    ¿Te reconoces, te valoras?

    ¿Qué tan alto te tienes en tu propia estima? ¿Puedes ver todo lo bueno que hay en ti, sin dudarlo?

    Puede que hayas respondido a estas preguntas con una afirmación rotunda, sintiendo de inmediato tu propio valor. O, tal vez, te costó un poco encontrar la respuesta, o incluso no lograste identificar tus propias fortalezas y potencial. Esto es más común de lo que crees.

    En mi consulta, me encuentro con muchas personas a las que les cuesta un mundo conectar de forma positiva con esta faceta de su vida. No logran ver su propio valor. A ellos, les planteo el concepto que conocemos como el síndrome del impostor.

    ¿Qué es el síndrome del impostor?

    Es un patrón psicológico que impide a una persona asimilar sus propios éxitos y lo positivo que existe en su vida.

    Se manifiesta con un sentimiento recurrente que se podría resumir en la frase: «no doy la talla, no soy capaz».

    Predomina una profunda sensación de falsedad ante los demás, juzgando duramente su propia inteligencia y creatividad.

    Quien lo padece es, además, excesivamente autoexigente, sin compasión consigo mismo.

    En terapia, animo a mis pacientes con síndrome del impostor a compartir lo que sienten con amigos y personas cercanas. Les aseguro que descubrirán que no están solos; muchos otros comparten ese mismo sentimiento.

    También les sugiero crear el hábito de anotar sus logros, grandes y pequeños. Esos que, incluso, se gestan en el día a día, en medio de la rutina.

    Finalmente, les propongo abrazar con naturalidad la vivencia vital de la imperfección. ¡Ninguno de nosotros es perfecto!

    Y tú, ¿crees que padeces el síndrome del impostor?

    Soy Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar.

  • ¿Te cuesta relacionarte con otros? Tal vez la raíz está en tu niñez

    ¿Te cuesta relacionarte con otros? Tal vez la raíz está en tu niñez

    Imagina un niño que entra corriendo a su casa y tropieza haciéndose una herida dolorosa. Va inmediatamente donde su mamá buscando consuelo pero ella está ocupada al teléfono, y se limita a decir a ese niño: “es poco, no es nada”.

    Imagina ahora una reunión familiar donde tíos, abuelos, hermanos, primos, todos participan y conversan. En medio de ellos, una niña intenta compartirles algo que siente que es importante. Pero cuando habla le interrumpen sin siquiera darle mucha atención.

    Estas dos experiencias que te relato reflejan el desapego afectivo vivido en la infancia, una experiencia que consiste en sentir que no recibiste la cantidad y la calidad de afecto por parte de quienes formaban tu círculo más cercano en tu primera infancia. Pudieron ser tus padres o alguna otra persona importante para ti.
    Ese desapego se transformó en muchos en una ansiedad permanente frente a la interacción social.

    ¿Te pasa esto?

    Esa inseguridad se puede ver claramente en experiencias como la falta de confianza en una reunión social con gente nueva, pasar horas pensando qué ropa ponerse, qué decir, cómo actuar, o incluso, quedarse en un rincón con miedo a decir algo que no encaje con los otros. El silencio es mejor que arriesgarse a hablar.

    ¿Cómo superar la ansiedad que provoca estar frente a otros?

    • Primero, te propongo el ejercicio de mirarte a un espejo para hablarte con cariño. Dite cosas lindas resaltando lo que ves: tu rostro y tu cuerpo. 
    • Segundo, permítete tocar tu cuerpo, tu rostro, tus cejas, pómulos, orejas, tu cabeza y en seguida recorre todo lo demás lentamente, ojalá hasta las punta de tus pies.

    La mezcla de mirarte y hablarte, junto con acariciarte te ayudará a encontrarte contigo y darte confianza.

    Es un ejercicio sencillo que te servirá a empoderarte y transformar tu inseguridad en la seguridad que te permita liberarte de la ansiedad de la interacción con otros en nuevas situaciones.

    Fernando Aylwin, psicólogo y constelador familiar